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martes, 21 de junio de 2016

Juegos que Nunca Acabare: Bionic Commando

Que Steam ha revolucionado el mundo de los videojuegos es un hecho innegable. A raíz de el muchas paginas web nos venden juegos a precios de risa y por muy poco dinero podemos comprar varios juegos a la vez. No nos engañemos en estos bundles compramos cuatro o cinco juegos cuando solo nos interesa uno y es el que acabamos pasándonos, los demás cogen moho virtual hasta que un día los vemos y les damos una oportunidad. Yo se la di a Bionic Commando y tras jugarlo un rato supe que no me lo acabaría, que por mucho que lo intentase este juego acabaría con mi paciencia y mi diversión, así que hablemos del porqué.
La historia de Bionic Commando es apasionante. Un grupo de soldados de élite que tras perder una parte del cuerpo se les remplaza por otra bionica, salvan el mundo de desastres y amenazas que soldados normales no pueden. Pero los que antaño fueron héroes hoy en día son considerados poco menos que terroristas y han sido encarcelados o asesinados. Hasta que las cosas se ponen feas y una ciudad es atacada y queda completamente radiada, cuando se dan cuenta que necesitan a uno de estos tipos, y sacan a Spencer de la cárcel le devuelven su enorme brazo bionico, que seguro que descompensaría a cualquiera por su peso excepto a un personaje de Capcom, y le ordenan que vaya a la ciudad a buscar supervivientes y arreglar todo el lió. 
No podía interesarnos menos la trama la verdad con lo cual uno espera encontrarse con una jugabilidad apasionante que justifique todo ese rollazo político terrorista que no interesa a nadie. El brazo nos proporciona poderes arácnidos, si leéis bien, pues podremos lanzar un gancho con el cual agarrar enemigos, lanzarlos, agarrarnos a sitios, balancearnos por la ciudad. Así que en términos generales somos un Spiderman venido a menos. Avanzaremos por la ciudad hecha pedazos matando enemigos y saltando entre edificios, no hay mucho mas, las posibilidades con el gancho podrían ser infinitas pero aquí se limitan a garrar cosas para lanzarlas o propulsarte tu hacia a ellas o elevarlas para meterles un puñetazo. Contaremos ademas con una pistola, granadas y algún tipo de arma potente como lanzacohetes, escopeta, misiles, pero con munición muy escasa.
Todo esto podría ser la ostia si se hubiesen currado mas habilidades, y mas variedad a la hora de avanzar. Es todo muy lineal, prácticamente todas las zonas son iguales, avanzaremos hasta encontrar enemigos que protegen una especie de baliza que no podremos desbloquear hasta matar a todos los enemigos y eventualmente algún jefe al que tendremos que matar con armamento pesado que nos den, por que el gancho no sirva de nada. Los combates normales no se libran, ya sean soldados o maquinas todo se resume a matarlos con las tres técnicas que tenemos o a balazos, no hay mas, y tras unas pocas horas cansa. Encima de todo moriremos mucho, no tenemos barra de salud y como te quedes quieto seras un imán de balas. El gancho no es tan largo como nos gustaría y nos obligara a agarrarnos mas abajo de las zonas o nos hará caer directos a la radiación donde moriremos porque nuestro brazo bionico es muy sensible a esta, no porque a los humanos nos afecte enfermandonos y mutandonos, no no, porque el brazo es muy delicadito.
Estamos ante un juego de 2009 con lo cual gráficamente nos pilla cercano aun y no ha envejecido mal de momento. El problema en este caso raica mas en el concepto, al haber elegido una ciudad en ruinas todo el rato nos parecerá estar en el mismo sitio, con puentes partidos por la mitad, hoyos en el suelo, edificios caídos con huecos o un poco torcidos, alguna plataforma metálica así venida de ninguna parte y muchas minas aéreas para joder. Como digo todo esto no se ve mal pero cansa muy muy rápido.
Pero al Cesar lo que es del Cesar, todo lo demás puede ser un poco bastante meh pero la banda sonora es épica de narices. Es como si hubiesen rescatado la magia que tenían los juegos en épocas pretéritas y la hubiesen actualizado. Una maravilla que me ha hecho avanzar un poco mas cuando no tenia ganas. Por que Spencer y su forzada voz para parecer un tipo cabreado y duro no ayudaban, te convence de que esta cabreado, desde luego, pero si la fuerza un poco mas se le parten las cuerdas vocales fijo.
Por todo esto lo acabe dejando, no encontraba mas razones para seguir. Es demasiado repetitivo con ideas curiosas pero muy mal ejecutadas o no suficientemente desarrolladas. Por lo cual el veredicto es que huyáis de el, a menos que veáis un bundle que os interese y este dentro, ahí yo ya no pienso meterme. Un saludo y hasta la próxima.

miércoles, 20 de abril de 2016

Juegos que Nunca Acabare

Hoy toca inaugurar una nueva sección, una que probablemente todos tengamos en común. Por diversos motivos como a veces la falta de tiempo, que el juego no te engancha, que tenga fallos insoportables e incoherentes, acabamos por dejar un juego de lado y no acabándolo jamas. Seguro que a todos se os viene a la mente mas de uno, para mi el primero debe ser Spyro Enter the Dragonfly, símbolo de la decadencia del personaje, así que vamos con el.
Como es un juego que no me pase, no es justo hacerle un análisis al uso así que hablare de el e iré sacando conclusiones. Esta historia comienza con mi PS2 y mi GameBoy Advance, estaban saliendo una serie de juegos en esta ultima sobre el dragón purpura así que lo lógico era hacerse con los juegos que le dieron la fama. De este modo pude hacer con Spyro 2: Getaway to Glimmer y Spyro 3: Year of the Dragon, el primero fui incapaz de encontrarlo. Tras jugarlos y disfrutar de todas sus bondades, juegos largos, con niveles variados, plataformeo del bueno, quede enganchado y con ganas de mas pero así acaeció el desastre.
Iba yo un sábado con mi familia por el aquel entonces Continente, para los mas jóvenes Carrefour, y pasando por el CentroMail, ahora Game, vi un juego de Spyro para PS2. Enter the Dragonfly se llamaba y dadas las expectativas de sus predecesores la cosa prometía y mucho, así que tras unas pocas quejas se vino para casa. Nada mas ponerlo la emoción se me salia por los poros, gráficamente la cosa había mejorado muchísimo. Los personajes habían ganado en detalle, ya no tenían esas formas poligonales tan claramente marcadas y los entornos eran mucho mas coloristas y bellos visualmente.
Y esto se veían ya con el primer vídeo y los primeros minutos del juego, que ademas como de costumbre venia doblado, y el maldito Spyro no era otro que Frodo Bolson en castellano. Iba a mas por momentos, nada podía asegurar que el caos se cernía sobre mi.
A la hora de ponerme a los controles es cuando el tema se puso turbio, y es que las cosas no funcionaban como debían. En algunos momentos el juego respondía un poco mas tarde de lo que tu pulsabas el botón, provocando que superar un sencillo precipicio con un salto acabase en muerte segura, o que Spyro tardase en girar mientras embestidas comiéndose un rico muro o de nuevo conociendo el precioso vació.
Y esto quizá no era lo peor, si Spyro ha tenido siempre algo genial eran los niveles de vuelo. Cada uno con diferentes objetivos dentro del mismo y una calidad medida en cuanto a controles. El problema es que el buen Dragón en determinados momentos caía en picado literalmente, tu ibas tranquilo volando persiguiendo una vagoneta que quieres hacer explotar y de repente caías con la cabeza apuntando hacia el vació, otra vez, como si te acabasen de disparar un misil tierra aire. Algo totalmente inexplicable y que aunque no ocurría todas las veces te hacia jugar con el temor de cuando volvería a pasar.
Como buen juego de plataformas tenia una buena cantidad de niveles que podías visitar en el momento que quisieses, donde conseguir avanzar en la historia y salvarlos de Ripto que había vuelto de la muerte sin explicación aparente. Para acceder a ellos debíamos atravesar unos portales mágicos que servían ademas para guardar nuestros avances y cargar el nivel. Según avanzaba en el juego y os aseguro que no fue mucho la duración de guardado y carga iba en aumento, hasta el punto de que te podías ir a ver una serie de dibujos y Spyro seguía ahí volando en su eterno viaje hacia ningún lugar. En su momento pensé que seria cosa de mi consola, pero con otros juegos no pasaba en absoluto así que sintiéndolo mucho acabo volando de nuevo hacia la tienda, pues aquello era la gota que colmaba el vaso.
Una triste historia que marco el inicio del fin de Spyro, al que actualmente vemos como un Skylander deforme que ni siquiera es protagonista de todas sus entregas. Por ello cada vez que veáis una copia de este juego en las tiendas de segunda mano no oséis tocarlo, es un juego que no merece ni siquiera eso. Un saludo y hasta la proxima.